MÚSICA Y BANDAS SONORAS EN LA PUBLICIDAD TELEVISIVA

martes, 9 de diciembre de 2014

La música y la publicidad son dos elementos sin los que no se entendería correctamente nuestro sistema de vida actual. Por un lado, la música suele ser el componente sustancial de toda obra audiovisual y es indispensable para la mayoría de seres humanos. Por otro lado, la publicidad es un sector importantísimo que permite la financiación de muchas empresas y nos introduce nuevos productos y servicios. De hecho, los medios de comunicación pueden subsistir debido, en gran parte, a los ingresos publicitarios (el sector publicitario genera cantidades multimillonarias).

Ahora bien, ¿qué ocurre si se juntan publicidad y música? La mayoría de spots o anuncios publicitarios suelen introducir una banda sonora para acompañar al texto y así conseguir un efecto persuasivo más notable. Las bandas sonoras no solo están formadas por la música, como parece obviarse vulgarmente, sino también por los diálogos, la voz en off o los efectos especiales.

Ejemplo de un buen anuncio acompañado por música, que
mejora la calidad final del mismo.
Fuente: www.oorei.com
 Sin embargo, la música es la protagonista de las bandas sonoras por la capacidad que posee para llamar la atención y para provocar un proceso de memorización en el consumidor (estas características fueron estudiadas por Theodor W. Adorno). Es importante señalar que la letra de la música, si aparece, no es fundamental para conseguir un resultado efectivo en la audiencia. Salvo en extraordinarias ocasiones, los anunciantes emplean bandas sonoras para dar a conocer su producto o servicio, potenciar la imagen de marca de la empresa o para atribuir a un eslogan comercial una música determinada.

En el ámbito musical, pueden realizarse varias distinciones en función del género, el estilo o la forma musical. Las separaciones más básicas se encuentran entre la música original y la existente, o entre la música instrumental y la música “a capella” (esta última con muy poca participación en los anuncios).

A través de la televisión pueden observarse los estilos o formas más utilizados en la publicidad: el logo musical, que asocia una melodía a una marca; la música incidental, que acompaña y perfecciona una acción concreta; la música “cover”, que modifica la letra, los instrumentos o la voz de una canción preexistente; el fono musical, que utiliza una parte de una preexistente; o la música de librería, caracterizada por ser de libre acceso a cambio de una contraprestación económica.

El jingle es un estilo musical basado en canciones repetitivas y memorizables que se ha empleado mucho en el pasado. No obstante,  en la actualidad no cuenta con ese protagonismo, debido a que abarca mucho tiempo en unos espacios publicitarios cada vez más colapsados y a que las empresas intentan evitar que el anuncio no guste o pueda ser repetitivo o molesto.
La publicidad satura los espacios televisivos diariamente.
En casi todos ellos podemos encontrar una banda sonora.
Fuente: www.marketingactivo.com
En cuanto a la preferencia en la utilización de un estilo musical u otro, la música preexistente es más frecuente que la original porque requiere menos costes y además es conocida por los consumidores. Así, el “cover” es uno de los estilos más empleados, junto al logo musical y a la música incidental. Pese a su mayor relevancia, no existe una determinada forma musical específica para un producto o servicio en particular. Por ejemplo, una productora puede emplear una orquesta para provocar una mayor persuasión, y otra puede seguir un método con voz “a capella”.

Con respecto a los géneros, el rock, pop o la música clásica ocupan las posiciones más elevadas en la pirámide musical publicitaria, mientras que existen gran cantidad de creaciones que no pueden agruparse en un género concreto por su heterogeneidad y complejidad.

Desde un ámbito más amplio, las formas de hacer publicidad son distintas en función del país. Por lo general, España se ha caracterizado por conservar una cierta independencia frente a la publicidad internacional.

Para resumir, la publicidad que puede observarse en los medios de comunicación suele incorporar algún tipo de música, frente a los que solo emplean efectos especiales o la voz de un narrador/a. Además, es más frecuente encontrar música preexistente que original.

BIBLIOGRAFÍA:

ORS, M.P. Banda Sonora De La Publicidad Televisiva Española: Formas, Géneros y Estilos musicales/Soundtrack of the Spanish TV Advertising: Shapes, Genders and Musical Styles. Comunicación y Sociedad, 2010, vol. 23, no. 1. pp. 299-318.


Ángel Perales

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